16 de agosto de 2017

Green smoothie de espinaca, plátano y melón


   Para esta semana tan calurosa, os propongo una bebida sin azúcar, fresquita, muy saludable, cargada de vitaminas e ideal para comer frutas y verduras sin mucho esfuerzo. Se trata de un rico batido verde, con plátano, melón y espinacas.

18 de julio de 2017

Croquetas de queso y jamón serrano


    Desde hacía tiempo, quería poner en práctica una receta en las que las croquetas fueran las protagonistas. Esta vez, no vamos a preparar las típicas de toda la vida, elaboradas con bechamel, tan populares en España y en muchas zonas del mundo. No obstante, prometo que en un futuro no muy lejano, escribiré la receta y os la grabaré como se merece, para que no os perdáis ni un sólo detalle de cómo las hacemos en casa. Esta semana, lo que quiero presentaros es una delicia la mar de sencilla y rápida; un delicioso bocado a base de queso crema, taquitos de jamón serrano, cortados muy finitos, y un poquito de cebollino fresco, bien picadito. Imposible resistirse, os lo aseguro.

8 de julio de 2017

Postre helado de queso y cereza



   ¡Cómo se nota que ya estamos en pleno veranito! Y no solamente por las altas temperaturas que tenemos que soportar casi a diario, sino porque en la sección de frutas y verduras de nuestros mercados, se exhiben, con alegría y colorido, las frutas y hortalizas estivales en sus distintas formas y tamaños. El otro día, cuando estaba haciendo la compra de la semana, pude apreciar grandes cantidades de melocotones, nectarinas, albaricoques, sandías, melones y cerezas. Me detuve frente a estas últimas y rápidamente, supe que quería experimentar con ellas en la cocina y elaborar un postre fresquito, rico y adecuado a esta época del año.

4 de junio de 2017

Tarta de galletas portuguesa



   Esta tartita de galletas, o bolo de bolacha, con un toque de café y crema de mantequilla, típica de Portugal, la tenía anotada en mi lista de recetas pendientes desde hacía mucho tiempo. Es una delicia que veo a menudo, cuando voy a comprar allí, en las diversas cafeterías-pastelerías que podemos apreciar en los pintorescos pueblos portugueses, cercanos a la frontera. Cada vez que me encontraba rodeada de todos esos deliciosos pasteles que lucían en las vitrinas con aspecto irresistible, me repetía, una y otra vez, la misma frase: "Tengo que preparar el bolo de bolacha ya, que seguro que va a gustar mucho a mis compis cocinillas".